Tenía ganas de postear algo, pero no tenía un tema chido, y aunque bien pude haber sacado uno bueno de mis feeds que están casi todos sin leer, la neta me dio weba. Así que mejor les contaré la fantabulosa historia de cómo una PC con dos meses de antigüedad se madreó del disco duro para después ir a dar a la Ciudad de México a manos del increíblemente ineficiente soporte técnico de Acer.
Todo comenzó en una más o menos fría tarde de diciembre en la que por mis cojones apagué por la fuerza la compu, sin saber que esa sería la última vez que lo hiciera por los siguientes dos meses.
Justo el último día del año pasado la llevé al Centro Autorizado de Servicio Acer de Torreón, y desde entonces hasta principios de Marzo de este año viví días de nerviosismo, ansiedad, frustración y un coraje diarreico cada vez que llamaba para preguntar sobre el estado de mi máquina sólo para que me respondieran <voz de: no mames, ya no sé que inventarle a este wey que todos los días habla>Todavía me aparece que está en proceso</voz de: no mames, ya no sé que inventarle a este wey que todos los días habla>.
Dejé de postear, no pude entregar varias tareas, me quedaba hasta tarde en la escuela para terminar algunas. Comencé a ver mucha tele, me empezó a gustar esta basura, me empezó a gustar esta otra basura, y lo que es peor, me gustaba esta. De verdad estaba mal, estaba muy mal.
Pero, hey, no todo fue comer estiércol televisivo, hubieron algunas cosas buenas. Aproveché para darle una ejercitada a mi hábito de lectura y leí El Padrino, cortesía de Afox. Comencé a leer el manga de Monster, cortesía de Pamela (está a penas comenzando a sumergirse en esto de la blogueada, eso explica la exorbitante cantidad de posts); ya voy en el tomo 8. Y me regocijé un rato en mi lodazal de ego, cuando una compañera considero mi post del concurso para el logo de la Ciudad de México lo suficientemente bueno como para leerlo íntegramente frente a todos en la clase de diseño de envases (y creo que hasta la fecha aún no sabe que es mío).
Y en resumidas cuentas fue por eso que me desaparecí por un buen rato al punto de que ya me consideraban muerto. Pero no tienen tanta suerte, si bien les va, me estaré yendo así de vez en cuando porque las finanzas domésticas no andan muy estables que digamos. Pero mientras tanto, aquí andamos poniendo infierno y haciéndole al space monkey.
P.D.: El agradecimiento especial a Mariam que, a pesar de sus múltiples ocupaciones, nunca dejó de darle RCP al blog.
Chido.
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