Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
No acostumbro leer poemas, creo que en los últimos años he leído unos 3 o 4 a lo mucho. Y no es que lo diga como si tratara de un logro o algo así, pero es que me parecen la mayoría de ellos una especie de mensajes encriptados que sólo unos pocos pueden descifrar. Y yo no soy uno de esos pocos.
Por eso este lo posteo aquí, porque me gustó mucho la exactitud y claridad de las analogías con que describe los estados de ánimo por los que pasa una persona. O lo que es lo mismo, me cayó el saco.
Por cierto que este poeta falleció hace poco, pero esto no es un homenaje, un ”adiós” o algo por el estilo; de hecho, si no fuera porque pasó a mejor vida, no me hubiera enterado siquiera de que existía.
Comentarios recientes